Maria Sanchis Perez.

domingo, 30 de octubre de 2011

Si me quieres di 'no'


-Ya no me quieres… Si me quieres di no’ y si no me quieres di si
-Vale.
-¿Me quieres?
-No
-¿Hay?, ¿No me quieres? ¡Que fuerte!
-Que si te quieroes que no lo pillas ¡Che!

Me da igual donde me lleve


Sólo intento entender...
Tú que vas a entender. ¿Sabes lo que es amar a alguien? ¿Ser la mitad de un todo?
No...
A ver si entiendes esto: estás esperando un tren, un tren que te llevará muy lejos.
Sabes dónde quieres que ese tren te lleve, pero no dónde te va a llevar.
Pero no te importa.
- ¿Cómo puede no importarte donde te lleve ese tren?
Porque estaréis juntos.

Hasta ti


- Te amo porque...
- No digas nada. Se ama porque se ama, no hay ninguna razón para amar.
- Te amo porque tuve un sueño, encontré un rey, vendí cristales, crucé el desierto, los clanes declararon la guerra, y fui hasta un pozo para saber dónde vivía un alquimista.
Te amo porque todo el universo conspiró para que llegase hasta ti.

Por eso la llamo tonta


Mi sonrisa aún no ha sido capaz de asumir que solo debía hacer
su trabajo cuando tú estuvieras delante de ella, seguía sonriendo
en cualquier momento sola al acordarse de ti.
Por eso la llamo tonta.

voy a ser feliz ahora por si luego no me acuerdo.

Besarte ahora por si luego se me olvida. Mejor que adiós, que sea hasta la vista.
Lo breve si bueno, quiero que se repita; quedar y andar donde nos venga en gana, escuchas bien, la vida no para. El universo entero quiere ser pequeño para soñar cerca de ti por un momento y mientras tu y yo saltamos te lo cuento,
que voy a ser feliz ahora por si luego no me acuerdo.

lo demas sinceramente me importa una mierda.

Que yo te quiero a ti quiero pasar momentos que sean inolvidables que cada vez que te vea el tiempo se pare que me pueda pasar horas y horas mirándote a los ojos y terminar dándonos uno de esos besos de película que solamente nosotros podemos hacer y sentir, y lo demás sinceramente me importa una mierda.

aprendí

Aprendí que los peces nadan y las aves vuelan. Que los políticos mienten, que la tierra es redonda. Que la gente es falsa, que todo el mundo tiene dos caras. Aprendí que la suma de dos y dos son cuatro, que hay que dar más de lo que se recibe. Que no hay que ilusionarse demasiado. Que la vida es un regalo. Me enseñaron que el futuro no está escrito, que el universo es infinito y que nosotros somos personitas diminutas, casi inexistentes. Aprendí que el tiempo pasa, que las arrugas salen, y que la belleza no es lo más importante. Aprendí a no creer en las promesas, a confiar en casi nadie pero a confiar plenamente en quien es importante y a contar con los dedos de una mano a quien de verdad siempre estuvo a mi lado.