Maria Sanchis Perez.

jueves, 21 de abril de 2011

Tropezar permitido, levantarse obligado!

Esa sensacion, por la que necesitas llorar, no tienes razones o eso crees, pero cuando empiezas, nada te para. De repente estas bien, y a la minima, has vuelto a caer. Haces una montaña de un grano de arena. No le ves sentido a nada, y lo poco que ves, lo ves oscuro. Sientes una tormenta en ti, sientes esa presion en el pecho, la misma que te atormento en otros tiempos. Ya no eres feliz, sin saber porque, has vuelto a caer, no tenias razones, no habia motivos, ya no habia piedras, o eso creias, pero no siempre quitamos las piedras a nuestro paso, a veces simplemente las esquivamos pero nos olvidamos de quitarlas para no volver a tropezar, hasta que vuelven, siempre vuelven, y hacen que la caida sea aun mas fuerte. Aun asi, hay veces que no hay motivos, ni piedras, ni nada, simplemente, lo necesitamos, necesitamos llorar, llorar no es malo, mientras no se haga en abundancia. Pero a veces lo necesitamos, aunque para ello tengamos que poner la cancion mas triste y escucharla mil veces hasta que por fin caiga una lagrima, y una tras otra... Hasta que decidamos parar, y no por eso estamos mejor, simplemente nos hemos liberado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario