Besarte mientras aún estás medio dormido, apurando cada segundo antes de empezar otro día rutinario. Morderte el cuello y deslizarme por tu espalda mientras el sol se deja ver, tímido, entre las cortinas de la habitación. Incluírte en todos y cada uno de mis pensamientos, echarte de menos a cada instante.
Enséñame a vivir sin tí....
Sin tu sonrisa, sin nuestras tonterías, sin tus caprichos, sin tus juegos, sin tus besos, sin tus caricias, sin... sin todo lo que somos y todo lo que hacemos.
Porque me he dado cuenta de que sin ese todo, no soy nadie...
No hay comentarios:
Publicar un comentario