Es ahí justo en ese instante cuando la caperucita roja tiene que decidir si coger el hacha del cazador y terminar con todo eso o dejarse comer hasta el final de los tiempos...
Maria Sanchis Perez.
miércoles, 28 de septiembre de 2011
#
Hay veces que con abrir los ojos no basta,hay veces que por mucho que tengas delante al lobo no echas a correr,por miedo,valentía,temeridad quién sabe pero hay veces que tenemos al peor error de nuestra vida delante y lo mantenemos.Puede ser una persona,un momento,tan sólo un instante basta para cambiar el curso de las cosas,pero esque a veces el lobo muerde y cuando lo hinca lo hace tan hondo que es estúpido intentar arrancar el diente del corazón porque deja cicatriz permanente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario