Estamos hechos el uno para el otro, lo sé.
Quiero que te quede algo claro. Que no me quiero separar de ti nunca. Que has podido comprobar que cuando digo siempre, es siempre. Que siempre iba a estar dispuesta a perdonar lo que fuera, y a arrepentirme de lo que hiciera. Y, puf... no me arrepiento. No me arrepiento de haberte elegido. Que quiero entregarte mi vida, darte todo lo que está en mi mano, amarte, besarte, abrazarte y mucho más por el resto de mi vida. Que te has convertido en alguien esencial, que eres mi debilidad, quien realmente me hace feliz.
Y que quiero seguir mi camino contigo al lado, cogido de mi mano. Nunca te separes de mi. Caminemos juntos, hasta llegar al final.
No hay comentarios:
Publicar un comentario