Maria Sanchis Perez.

sábado, 20 de agosto de 2011

Ahora es cuando yo respondo: ¿y por que no?

¿Por qué si? y yo respondo ¿y por qué no? ¿tan cobarde eres como para no ser capaz de realizar algo diferente en tu vida, algo distinto, algo que no tenga que ver con la rutina de siempre? Rómpela. Rompe esa barrera que te impide ver que, fuera del siempre lo mismo, hay cosas intrigantes, divertidas, apasionantes. Pero nos da miedo conocerlas. Tenemos miedo de nuestra vida cambie. Cambie por completo. Por un misero grano o gota de agua diferente en tu vida, puedes ser diferente, ver la vida con otro color y forma. Tamaño e incluso admiración. A veces para mejor, otras para peor. No importa. Vale la pena arriesgarse. Vale la pena. Porque el riesgo es lo que hace interesante esta vida. Arriesgarse. Pensar que, si sale mal, podrás volver a arriesgarte en otro momento. Nunca tirar la toalla. Puedes tirarte la vida esperando un misero tren, que pasara en cualquier momento, o si lo prefieres, puedes arriesgarte.  No necesitas esperar ningún tren, porque ya estará ahí. En el momento en el que decidas arriesgar tu vida, por algo o por alguien, o incluso por ti mismo; el tren pasará. Ahí aparecerá el tren. Echando humo por su chimenea. Parece que se alegra al verte. Parece que te sonríe. La vida te sonríe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario