ven, rebélate, entérate que te quiero comer , te quiero ofrecer un pedazo de mi vida en forma de sexo bestial. Mirarte a la cara cuando estas apunto de explotar. Te gusto y tocarte las alas, podemos llegar al cielo, no nos cuesta nada, la ropa empapada, cómplices miradas. Es testigo irreverente del amor declaro la almohada. Ven, lleguemos a lo alto al Everest de las sensaciones, en el único deporte de contacto que sin prohibiciones siempre hay ganadores,
jóvenes emprendedores grandes corredores. No hacen falta discusiones, debates ni peros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario