Maria Sanchis Perez.
domingo, 25 de septiembre de 2011
Tiene ese andar de fiera a la espera de atacarte, pero cuando alguien así se te quiere tirar al cuello te entra la duda de que quizás y sólo quizás estaría bien dejarse arañar un poco, que puede que merezca la pena sentir sus uñas clavandose en tu carne sólo por besar su boca y sinceramente, pensar, que lo que realmente quieres es decirle al oido "vamos a jugar a algo más desenfadado y con menos ropa", pongámosle de excusa que es verano y el calor como que se nota.
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